Tratamiento /
Puentes Dentales
Un diente perdido es un problema serio: los dientes trabajan en conjunto para mantener tu boca sana. Una pieza perdida puede provocar inclinación o desplazamiento de las vecinas, pérdida ósea, cambios en la mordida y dolor o daño por estrés en los dientes y articulaciones.
Si tienes uno o más dientes perdidos en la misma zona, un puente dental puede ser una buena opción. Se compone de un diente o dientes artificiales sostenidos por coronas colocadas sobre los dientes naturales que rodean el espacio.
Los dientes artificiales y las coronas se personalizan para un ajuste y apariencia adecuados. El puente literalmente ‘conecta’ el espacio entre tus dientes, mejorando forma y función.
Cerrar los espacios fortalece la mordida, reduce el desplazamiento de las piezas vecinas y mejora la estética con resultados naturales.
Beneficios
- Excelente comodidad al masticar.
- Corrige la distribución de la fuerza de mordida.
- Ayuda a mantener la forma de tu rostro.
- Minimiza el desplazamiento de los dientes adyacentes.
- Mejora tu capacidad de hablar y comer.
¿Cómo cuido mi puente?
Un régimen estricto de cepillado e hilo dental mantiene limpios el puente y los dientes vecinos. Es crítico porque el puente depende de las piezas adyacentes para su soporte.